La Junta Directiva de la Asamblea
Legislativa, más allá de la función de legislar, y consciente del
mandato constitucional que establece que: “es obligación del Estado
asegurar a los habitantes de la República, el goce de la libertad, la
salud, la cultura, el bienestar económico y la justicia social”, se
solidarizó hoy con la labor altruista de 22 entidades.
Instituciones, Fundaciones y Asociaciones sin fines de lucro con
propósitos humanitarios, sociales y culturales, que dignifican a El
Salvador a través de su labor, fueron beneficiadas con recursos de
diversa índole, por un monto cercano al millón de dólares, producto del
ahorro efectuado por el Primer Órgano de Estado durante el año
2011.
A un año de haber iniciado su labor al frente del Primer Órgano de
Estado, Sigfrido Reyes recordó que desde su primer día, la Junta
Directiva se empeñó en hacer una institución eficiente, que usa los
recursos de manera racional y transparente, sin menoscabo de las
enormes responsabilidades institucionales.
En este contexto,-dijo- realizando ahorros, recortando gastos
innecesarios o excesivos, gastando menos energía y papel y
desperdiciando menos insumos, se demostró que “sí se puede administrar
los recursos de una manera eficiente, transparente y racional, sin
dejar de hacer nuestras misiones esenciales”.
Reyes detalló que de este donativo que asciende a 840 mil 672.61
dólares; el 44.8% es equipo médico; el 31.5% es computadoras, equipo de
apoyo y mobiliario; el 9.4 es medicinas muy escasas y esenciales para
determinados tratamientos médicos; el 4.2 es un vehículo para la
Sinfónica Juvenil; el 3% va para la restauración de la Iglesia de
Chalchuapa, considerada Patrimonio Nacional; el 1.9 son instrumentos
musicales: “para que el Padre Pepe pueda conformar su orquesta
sinfónica juvenil con jóvenes rescatados por su misión”; el 1.7 se
invertirá en sillas de ruedas; y el 3.7 en mejoras comunitarias,
reforestación y proyectos de agua potable.
Por su parte, la Secretaria de Junta Directiva, Lourdes Palacios, dijo
que este donativo también es un reconocimiento a la labor
desinteresada, sin fines de lucro, que propicia mejores condiciones de
vida en salud, proyectos de agua, apoyo a afectados por la tormenta
tropical E-12, arte y cultura.
La atención médica para personas de escasos recursos económicos fue
prioridad, al otorgar medicamentos, mobiliario y equipo a los
hospitales de Maternidad, Rosales, Saldaña, San Rafael, así como al
Patronato del Hospital Nacional de la Unión, la Fundación Benjamín
Bloom, la Asociación Demográfica Salvadoreña y Cruz Roja
Salvadoreña.
El Primer Órgano de Estado de El Salvador también brindó su aporte
para las obras que realizan el Asilo Sara Zaldívar, el Comedor Mamá
Margarita, el Polígono Industrial Don Bosco, la Asociación Pro Arte y
la Asociación de Lisiados de Guerra de El Salvador “Héroes de noviembre
de 1989”, entre otros.
Mariela Alvarenga.