Diputados legislan un marco legal que establece el agua como derecho humano


La diputada Martha Batres (ARENA), presidenta de la mesa legislativa, manifestó que como comisión se está realizando un proceso transparente, buscando un consenso necesario para aprobar una ley de aguas que beneficie a toda la población, incluyendo el trabajo de un equipo técnico integrado por especialistas y asesores de las bancadas legislativas, que colaboran en el análisis de las propuestas.

Por: Alba de Leiva
Martes 08 de septiembre de 2020
Fotografía: Marcela Villalta

La Comisión de Medio Ambiente y Cambio Climático continuó con el estudio del anteproyecto de Ley General del Agua, aprobando específicamente lo que se refieren a las definiciones, lo cual se suma a los artículos aprobados que establecen el objeto de la ley, el ámbito de aplicación, la finalidad, el dominio público hídrico, la declaratoria de utilidad pública y de interés social, y los principios generales.

Para llevar a cabo este estudio, los diputados analizan una matriz de cinco anteproyectos presentados, y todos coinciden en establecer que las autoridades deben de garantizar el agua como derecho humano, administrado por la gestión pública.

Asimismo, en la matriz comparativa se propone establecer una atención específica a la problemática de calidad y cantidad del recurso hídrico, así como la demanda de consumo y la cobertura, que son aspectos que mantienen a la zona semiurbana y rural en situación de vulneración permanente, por falta de servicio.

La diputada Martha Batres (ARENA), presidenta de la mesa legislativa, manifestó que como comisión se está realizando un proceso transparente, buscando un consenso necesario para aprobar una ley de aguas que beneficie a toda la población, incluyendo el trabajo de un equipo técnico integrado por especialistas y asesores de las bancadas legislativas, que colaboran en el análisis de las propuestas.

Las propuestas en estudio contemplan una atención específica a la problemática de calidad y cantidad del recurso hídrico, así como la demanda de consumo y la cobertura, que son aspectos que mantienen a la zona semiurbana y rural en situación de vulneración permanente, por falta de servicio. Además, el proyecto reconoce el derecho humano al agua y enfatiza en el enfoque de cuencas.