Presidente Bukele: “El Salvador de hoy no se parece en nada al que recibimos tras décadas de terror"


Lunes 02 de junio de 2025

El gobernante destacó en el discurso que brindó ante el Órgano Legislativo, por el primer año de su segundo mandato, la rápida transformación que ha tenido el país, principalmente en materia de seguridad.

La transformación que ha tenido El Salvador en los últimos seis años ha sido “la más rápida de la historia moderna”, así lo sostuvo el mandatario Nayib Bukele, durante el discurso que brindó ante los diputados del Órgano Legislativo por el primer año de su segundo periodo presidencial.

Para conseguir este resultado, las dos legislaturas en la que el partido Nuevas Ideas ha tenido mayoría han jugado un rol importante al darle gobernabilidad, ya que él aseguró que la legislatura que era dominada por la oposición bloqueaba las iniciativas del Órgano Ejecutivo “de la manera más perversa posible”. 

“El Salvador de hoy no se parece en nada al que recibimos tras décadas de terror y explotación. El país que heredamos era independiente solo de nombre, sus calles estaban controladas por pandillas y su gobierno en manos de los verdaderos gobernantes que siempre estaban a la sombra. Ahora, El Salvador le pertenece al pueblo”, afirmó Bukele en la sesión solemne realizada en el Teatro Nacional de San Salvador.

El mandatario recordó que el principal problema que heredó cuando asumió la presidencia por primera vez, en 2019, fue la inseguridad provocada por las pandillas. Estas estructuras criminales asesinaron a más de 200 mil personas y convirtieron a la nación en la más violenta del mundo.

Según Bukele, el país era controlado por personas sin ninguna intención de ayudar y que sostenían que el crimen era una parte necesaria de la sociedad y que derrotarlo era algo imposible, por eso las estrategias que diseñaron para intentar enfrentarlo nunca funcionaron. 

Eso cambió cuando su administración puso en marcha el Plan Control Territorial y entró en vigencia el régimen de excepción, medidas exitosas que han permitido a las autoridades y a los salvadoreños recuperar el país que, por décadas, estuvo secuestrado por los criminales que ahora están tras las rejas.  

“Hace seis años el mundo había perdido la esperanza en nosotros; hace seis años empezamos a recuperar el país. Ahora, El Salvador ya no le pertenece a los actores extranjeros ni a sus títeres locales; ahora el mundo habla de El Salvador y del milagro que hemos logrado”, apuntó el mandatario.

El presidente reconoció que este logro que ya está inspirando a otras naciones ha requerido tiempo, paciencia, sacrificio y confianza, ya que El Salvador venía de ser saqueado sistemáticamente y tenía una única política pública real: el miedo.

La población tenía miedo a la inseguridad y a los sistemas económico, político y social.

“Los gobiernos eran meros administradores de ese miedo y lo rentabilizaban a conciencia. Antes solo se podía elegir entre la opción mala y la peor”, criticó el gobernante en referencia a que no existían líderes políticos que pudieran solucionar, realmente, los problemas que aquejaban a la población.

El mandatario afirmó que las únicas personas que anhelan volver a esos tiempos son las personas que no viven en El Salvador y quienes hicieron de la violencia un estilo de vida y permitían que se violara a la mujeres, se cometieran asesinatos, se desapareciera a la gente y se extorsionara a los emprendedores.

En su discurso, el presidente Bukele afirmó que la guerra que su Gobierno ha librado contra las estructuras criminales ha hecho que los partidos de oposición, organizaciones y medios de comunicación, nacionales e internacionales, mientan sobre las medidas de seguridad  que le han devuelto la paz al país e incluso lo han llamado “dictador”.

“Tengan decencia y dejen de mentirle descaradamente al pueblo. Han mentido sobre nuestras medidas de seguridad. Me han dicho dictador en todos los medios que han querido y han podido, desde los panfletos salvadoreños hasta los internacionales, los más prestigiosos. Me tiene sin cuidado que me llamen dictador”, expresó el mandatario. 

Él aseguró que prefiere que lo califiquen de esa manera y no permitir que se siga matando a la gente en las calles o impedir que los salvadoreños, por fin, vivan en paz. 

“Hemos vencido a la pesadilla que nos aterrorizaba. Ahora vamos a construir el país que soñamos. Vamos a seguir enfocados en buscar resultados. Contrario a las mentiras que  ellos difunden día y noche, tenemos más resultados que cualquier otro gobierno en toda nuestra historia ”, reiteró.

Otros logros

Hace un año, cuando asumió su segundo mandato presidencial, Bukele anunció que se enfocaría en mejorar la economía del país. Este domingo, expresó que aunque “las cosas nos están como quisiéramos”, se está trabajando para conseguir el objetivo.

Él mencionó que para proteger el bolsillo de las mayorías se han creado los agromercados, en donde se pueden adquirir productos de calidad a precio accesible. 

Además, destacó que no se han aumentado ni creado nuevos impuestos, exceptuando el que deberán pagar los agentes extranjeros; y recordó que, este año, el Órgano Ejecutivo está operando con un presupuesto completamente financiado, es decir que no incluye un solo centavo de deuda para gasto corriente.

El gobernante también aseguró que su Gobierno está trabajando de la mano con organismos financieros, entre ellos el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, que están ayudado a financiar algunos proyectos de beneficio para la población. 

“Tenemos excelentes relaciones comerciales con muchos países de la región y del mundo. Estamos abiertos para todo aquel que nos quiera ayudar a hacer más grande a nuestro país, firmamos un acuerdo sin precedentes con el Fondo Monetario Internacional, quienes hace poco evaluaron cómo íbamos y dijeron que superamos con creces lo que esperaban de nosotros”, aseguró Bukele.

Con eso respondió a las críticas de los grupos de oposición que cuestionan su política económica, con la que está impulsando el turismo y creando empleos. “Gracias a Dios, ya no gobiernan”, dijo. 

En materia de educación, el mandatario aseguró que se están construyendo dos escuelas por día  y sostuvo que, en el periodo anterior, se destinaron $1,411 millones. Eso permitió adquirir tablets y computadoras para los estudiantes, invertir en infraestructura escolar y entregar becas.

Asimismo, se han creado los Centros de Atención a la Primera Infancia (CAPI), se ha ampliado la oferta cultural y educativa dirigida a la primera infancia y se han fortalecido otras escuelas de formación artística y agrupaciones como el Ballet Nacional, el Ballet Folclórico y la Banda El Salvador.

“Hoy nadie puede negar que la primera infancia es una prioridad del país, algo que en el pasado fue completamente olvidado”, apuntó el mandatario.

Para que la población reciba atención sanitaria de calidad, incluso mejor que la privada, próximamente estará concluido el nuevo Hospital Rosales. No solo tendrá una moderna infraestructura, sino que dispondrá de equipo tecnológico de vanguardia.

Bukele también se refirió a la construcción del viaducto Los Chorros, en La Libertad, en la que se han invertido más de $400 millones en las tres partes que conforman la obra: la ampliación de un tramo a ocho carriles, el viaducto Francisco Morazán, que con un kilómetro de longitud será el puente más largo del país y los otros puentes que conectarán con las demás calles del occidente. 

“No está bien que quienes nunca hicieron nada sean los que más se quejan, incluso de las cosas que hoy sí están funcionando. Es una obra que ningún otro gobierno se atrevió a ejecutar. Cuando terminemos, va a ser el proyecto de ampliación vial más grande de Centroamérica”, afirmó.

Ataques coordinados contra el Gobierno

El presidente Bukele acusó a la oposición, a organizaciones no gubernamentales y a medios de comunicación internacionales y locales de realizar un ataque coordinado contra su Gobierno, pese a que El Salvador está viviendo una transformación profunda.

“Hay un ataque coordinado en marcha, medios tradicionales, internacionales y locales, ONG, organizaciones de derechos humanos, instituciones internacionales, todos orquestados, al unísono, golpeando con los mismos temas", criticó.

El gobernante atribuyó esta arremetida contra su administración a la incapacidad de estos grupos de aceptar el cambio y por eso intentan manipular y boicotear la realidad.

Agregó que estos sectores han convertido la manipulación en su principal estrategia y el periodismo es una de sus principales armas. Él también sostuvo que algunas organizaciones se venden como defensoras de derechos humanos, cuando en realidad se dedican al activismo político.

“Enfrentamos grandes desafíos: reformar nuestro sistema educativo, modernizar nuestra salud pública, impulsar nuestra economía, pero también enfrentamos a fuerzas externas que temen el poder de la independencia de una pequeña nación”, añadió. 

Sobre la Ley de Agentes Extranjeros, aprobada días atrás y que contempla un impuesto del 30 % a las donaciones extranjeras, Bukele explicó que es para proteger la verdadera cooperación y garantizar que los fondos que provienen del exterior, y que dicen ser para proyectos sociales, realmente se usen para eso: para ayudar a la gente.

“Hay organizaciones extranjeras que dicen venir a ayudar, cuando realmente vienen a hacer política. A mover millones para hacer campañas políticas. A operar en la oscuridad, sin reglas, sin límites, sin pagar nada. Se sienten el derecho de influir en las decisiones, con total impunidad. Lo que vamos a exigirles es que paguen impuestos”, afirmó.

El mandatario aseguró que El Salvador seguirá construyendo su propio futuro y no se someterá a agendas globalistas. Además, reiteró que su Gobierno está abierto a la comunidad internacional sin condicionamientos.

“En El Salvador no competimos por la aprobación de quienes desean vernos fracasar. Lideramos con el ejemplo para los que quieran buscar inspiración, pero ante todo estamos construyendo nuestro propio futuro, en nuestro propio país, para nuestra propia gente, con nuestros propios métodos”.