Presidente Castro lidera foro global y destaca cómo desde la legislación se contribuyó a la lucha contra las pandillas


Jueves 13 de noviembre de 2025

El evento reúne en El Salvador a legisladores, expertos y líderes de más de 20 países para abordar temas de amenazas de seguridad —entre ellas el terrorismo y el crimen organizado transnacional—, con el fin de proporcionar herramientas que permitan crear leyes efectivas y fomentar la colaboración con aliados.

El presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, inauguró el  30°. Foro Parlamentario de Inteligencia y Seguridad (Parliamentary Intelligence Security Forum), que reúne en El Salvador a legisladores, expertos y líderes de más de 20 países para abordar temas de amenazas de seguridad globales, intercambiar experiencias y promover juntos un cambio duradero.

Dicho evento se realiza, por primera vez en el país, con el propósito de mejorar la comprensión de amenazas de seguridad —entre ellas el terrorismo, la trata de personas, las guerras híbridas, la seguridad energética y el crimen organizado transnacional— y desarrollar soluciones para combatirlas.

Su enfoque se centra en proporcionar conocimientos y herramientas a los legisladores para que puedan crear leyes efectivas y fomenten la colaboración con aliados, especialmente con los Estados Unidos, para erradicar las capacidades terroristas.

El diputado Castro destacó en su discurso cómo el modelo de seguridad implementado en los gobiernos del presidente Nayib Bukele, con la gobernabilidad que le ha dado esta Asamblea Legislativa, le ha permitido a El Salvador dejar de ser, en poco tiempo, uno de los países más violentos del mundo y lo ha posicionado entre los más seguros del hemisferio occidental.

Agregó que la implementación del Plan Control Territorial y la aprobación del régimen de excepción (vigente desde marzo de 2022) han sido instrumentos claves para capturar a más de 90,000 pandilleros; reducir los homicidios a cifras históricas; alcanzar, hasta la fecha, 1,059 días sin muertes violentas y devolverles a los salvadoreños la paz que los gobernantes pasados no les garantizaron. 

El funcionario señaló que decenas de generaciones se perdieron durante el conflicto armado y en los más de 30 años que El Salvador vivió sin que se implementaran políticas de seguridad efectivas, lo que permitió que se desbordara la violencia.

La inoperancia de los gobernates de turno y la falta de liderazgo provocaron que los grupos criminales se fortalecieran, a tal punto de que recibían privilegios del Estado y funcionaban como un gobierno paralelo al oficial, ya que controlaban los territorios, imponían sus reglas y extorsionaban a los ciudadanos y los comercios.

Castro también criticó que, al finalizar la guerra, en la década de los noventa, la oposición política se dedicó a repartirse el poder entre un grupo reducido para controlar las instituciones del Estado, en lugar de priorizar las necesidades de la población. 

Afirmó que, ahora, El Salvador vive un "verdadero milagro" y es testimonio de cómo un país puede salir adelante con voluntad política. Él matizó que aún hay voces contrarias al progreso que, aunque son cada vez más débiles, continúan intentando mantener al país anclado en el pasado.

Créanme que aún hay quienes desean que volvamos al pasado. Aún hay voces que se  muestran contrarias a la vida y que desearían que regresáramos a ese infierno de donde venimos saliendo como país. Son pocas, por supuesto, y cada vez más débiles, pero aún están ahí”, afirmó Castro.

Sobre las víctimas de las pandillas, el legislador recordó que en 2015 las autoridades registraron un promedio de 554 homicidios mensuales, lo que equivalía a 18 por día.

Estos grupos cometieron 125,000 asesinatos más que los que hubo durante la guerra civil, sin contar el número de víctimas que hay en fosas clandestinas que no pueden ser contabilizadas. 

A esto se suman otros delitos como las desapariciones, el desplazamiento de personas, las violaciones y las extorsiones. 

“Las pandillas tenían mejor armamento que la Policía y el Ejército. Los criminales eran liberados, mientras los agentes eran encarcelados; el pueblo se cansó de esa injusticia”, aseguró Castro.

Esa realidad cambió con la llegada al poder del presidente Bukele, ya que con su liderazgo y el respaldo de este órgano de Estado se tomaron decisiones valientes que fortalecieron operativamente a la Policía Nacional Civil y a la Fuerza Armada para desarticular a los grupos criminales y proteger a la población.

El legislador recordó que para perseguir el delito y acabar con la impunidad, esta Asamblea contribuyó a robustecer instituciones como la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía General de la República.

Además, creó y reformó leyes para endurecer delitos graves, como el homicidio y la extorsión; para aumentar las penas de cárcel a los menores de edad y para el uso de tecnología en las investigaciones delictivas

También mencionó que se eliminó la prescripción de los delitos de corrupción, para garantizar el juzgamiento de este delito sin  importar los años que pasen.

El diputado destacó que los salvadoreños han notado las transformaciones que está teniendo el país no solo en seguridad, también en educación, salud, economía y turismo, producto del trabajo coordinado de las instituciones; por eso apoyan el proyecto político del presidente Bukele y quieren que los cambios continúen. 

El clima de paz que ahora hay en la nación también está generando confianza en los organismos internacionales, hay certeza jurídica y está atrayendo la inversión local y extranjera, lo que contribuye a la dinamización económica y a la creación de fuentes de empleo. 

“Hoy, nos hemos convertido en la prueba irrefutable de que se puede superar el más terrible de los problemas siempre que exista unión, voluntad y sobre todo un liderazgo fuerte.  Estamos listos para dejar atrás años de subdesarrollo, gracias a esta paz que, gracias a Dios, hemos conquistado”, expresó el legislador.