Con las reformas los partidos políticos ya no serán quienes decidan qué magistrado conformarán el TSE, tampoco tendrán injerencia en las decisiones orgánicas o internas de la institución, pero sí serán garantes de la transparencia, legalidad y legitimidad de los procesos electorales.
Con el fin de homologar la elección de los magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE) y de evitar que estos obedezcan a intereses partidarios, los parlamentarios de la Comisión Política dictaminaron a favor de ratificar la reforma al inciso 1° y 3° del artículo 208 de la Constitución de la República.
Además, esto se suma al incremento en el desempeño de estos cargos a un periodo de seis años, cuando antes el tiempo de la funcionalidad era de cinco años.
De ser ratificada la reforma, el TSE estará compuesto por cinco magistrados, quienes serán electos por la Asamblea Legislativa. Tres de ellos, incluido el presidente, serán elegidos a través de un proceso general público.
Los otros dos serán seleccionados por el voto favorable de por lo menos los dos tercios de los diputados electos de dos ternas propuestas por la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Actualmente, dicho apartado de la Carta Magna establece que el ente colegiado sea compuesto por cinco magistrados elegidos por la Asamblea Legislativa. Tres de los funcionarios se escogen de cada una de las ternas propuestas por igual cantidad de partidos políticos o coaliciones que hayan obtenido mayor número de votos en la última elección presidencial.
Los dos magistrados restantes son elegidos de dos ternas propuestas por la CSJ. La elección se hace con el voto favorable de por lo menos dos tercios de los diputados.